
La hidroterapia consiste en la utilización de agua para promover la curación y mantener la salud. Empleada hoy en día en naturopatía, se trata de un terapia antigua y eficaz. Comprende la ingestión de agua, la natación, la ducha, la sauna y los baños.
El agua es un bien común, barato y sencillo de aplicar, al alcance de todos en los países desarrollados; siendo por desgracia un bien escaso en países tercermundistas. No posee efectos secundarios y es perfectamente aplicable tanto a uno mismo como a terceros en casos de alteraciones conocidas hoy en día como “agudas” y “crónicas”. El agua es capaz de regular la temperatura y mantener la homeostasis corporal, drenar los desechos tóxicos y estimular o serenar el sistema nervioso.
El uso de esta terapia está basado en desbloquear los desequilibrios energéticos (bloqueos por exceso o deceso de sangre en ciertas zonas) tomando como referencia los meridianos o canales de acupuntura. Cabe señalar, que la crenoterapia es la aplicación de aguas minero – medicinales, y una forma de hidroterapia más específica.
ORIGEN
Hipócrates (460 – 337 a. C.) la menciona en sus escritos , no obstante el uso de la hidroterapia cayó en el olvido y no se retomó hasta el siglo XVIII por Sigmund Hann (1664 - 1742) y su hijo Johann Sigmund Hahn (1696 - 1773), ambos médicos. Vinceriz Priessnitz (1799 – 1851) asoció el agua fría a aplicaciones sudoríficas y una dieta alimentaria mixta.
Sebastian Kneipp (1821 – 1897), padre de la hidroterapia, postulaba que las enfermedades en el hombre se producen cuando este lleva a cabo una alimentación inadecuada y una vida antinatural. Según esta premisa, desarrolló su terapia basándose en baños completos y parciales de agua fría y caliente, combinados con chorros, ejercicios en el agua, uso de plantas medicinales, y una dieta adecuada.
ESTADOS DE APLICACION
El agua en sus distintos estados, provoca por lo tanto diferentes efectos teniendo en cuenta que la clasificación más frecuente y más lógica, en relación a las aplicaciones terapéuticas, es
aquella que tiene en cuenta la temperatura corporal de 36'5 y 37º, de modo que se considera:
- Hipertermal: más de 38ºC
- Mesotermal: entre 34 y 38ºC
- Hipotermal: entre 28 y 34ºC
- Fría: menos de 28ºC.
Con estas temperaturas podemos provocar diferentes reacciones en el organismo: