Durante las vacaciones, los horarios no son tan estrictos como los
mantenidos el resto del año. A menudo se cambia de ambiente, de
actividades y de ritmo, de manera que es fácil caer en la tentación de
abandonar los hábitos de alimentación
sanos que se han seguido meses atrás. No obstante, conviene aplicar
unas pautas para que la relajación no pase factura al final del periodo
de descanso.
Los primeros platos
En vacaciones no es habitual madrugar, por lo que las horas que transcurren desde el desayuno
hasta la comida son menos que en un día laborable y conviene que este
no sea muy copioso. Basta con tomar un café con leche, una fruta o un
zumo y pan tostado, cereales o algún tipo de galleta. En cuanto a la
comida, resultan muy apetecibles platos ligeros y refrescantes a base de
sopas frías o cremas de hortalizas, entre ellas, el vichyssoise.
Otra posibilidad es comer una ensalada
variada, a la que se añade cualquier tipo de hortaliza, así como
diferentes frutas o frutos secos. Incluso se puede tomar como plato
único si se incluyen alimentos como pasta o arroz y atún, huevo o pollo.
Otro plato único muy típico en verano son las paellas,
que pueden estar preparadas a base de carne, pescado, marisco y
verduras. Además de ser muy sabrosas y nutritivas, constituyen una
manera de que los más pequeños comiencen a tomar alimentos como el
pescado o la verdura "camuflados" en el arroz.
Segundos platos y postres
Horno, plancha o brasa son tres opciones sanas de cocinar los segundos platos
Los segundos platos se pueden cocinar a la plancha, al horno o a la
brasa. Las salsas de los guisos y estofados hacen al plato más denso y
calórico, por lo que resultan más apropiados para los meses de frío. Una
guarnición de pimientos, verduras salteadas, champiñones o diferentes
purés constituye un acompañamiento adecuado para estos alimentos y
enriquece el plato desde el punto de vista nutricional y organoléptico.
Las frutas habituales en verano son un buen postre y tentempié. Además
de su alto contenido en agua, aportan minerales, vitaminas y diferentes
sustancias con acción antioxidante, así como cantidades interesantes de
fibra. Un buen modo de aprovechar sus propiedades nutritivas consiste en
tomarlas en macedonia. La mezcla de color, aroma y sabor hace que sean
un postre muy apetecible, ya que se pueden combinar diferentes frutas:
fresas, sandía, melón, kiwi, plátano o cerezas.
Merienda y cena
La siesta
es habitual en esta época de relax. Sin embargo, es conveniente que no
dure más de 15 minutos y que no se haga justo después de haber comido.
Podrían sentirse problemas digestivos. Después de la siesta, a media
tarde, es aconsejable tomar un tentempié compuesto por una pieza de
fruta, un zumo, un yogur o un pequeño bocadillo. Para la cena, es
adecuada una ensalada con alimentos proteicos como taquitos de queso,
tofu o huevo.
En verano, las verduras no solo sirven para elaborar ensaladas, sino que
son un acompañamiento perfecto para cenas elaboradas con platos de
huevo o seitán.
Cocinadas a la plancha, salteadas o crudas constituyen una guarnición
muy sabrosa y nutritiva que, además, aporta un toque de color al plato y
lo hace mucho más apetecible.
CON MODERACIÓN
Aunque el calor en verano puede llegar a ser asfixiante, sobre todo en
determinadas zonas geográficas donde el termómetro alcanza temperaturas
muy elevadas, conviene no abusar de determinados productos como los helados y las bebidas alcohólicas.
Los primeros pueden ser un postre nutritivo compatible con una dieta equilibrada, aunque son muy calóricos y tienen mucho azúcar, por lo que no deben considerarse un aperitivo para tomar a cualquier hora del día. Una de las mejores formas para mantener una buena hidratación es beber agua en cantidades importantes, incluso aunque no se sienta sed.
Los primeros pueden ser un postre nutritivo compatible con una dieta equilibrada, aunque son muy calóricos y tienen mucho azúcar, por lo que no deben considerarse un aperitivo para tomar a cualquier hora del día. Una de las mejores formas para mantener una buena hidratación es beber agua en cantidades importantes, incluso aunque no se sienta sed.

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